¿ESTÁS LOCA? YO PASO DEL IKEA...
Adoro a mi amiga Posh. Es más, la idolatro. Sólo ella es capaz de hacer las cosas que hace..
Ahora está decorando su casa. ¿Estilo Feng-shui? ¡¡Uy no, por Dios!! Eso suena a pescado crudo... ¿Minimalista? Bueno, teniendo en cuenta el dinero que roban con las hipotecas, creo que para otra cosa no va a dar: decoración mínima, mínima.
Pero Posh siempre me sorprende, así que como tiene un dinerillo ahorrado se ha lanzado a la aventura. Veamos, ¿por dónde empezamos? ¿qué tal el salón? (coro de voces: el salooooon, el saloooon).
Allá va ella, dispuesta a recorrerse cuantas tiendas sean necesarias para encontrar todo aquello que eleve su salón a la categoría de mítico. Y llega a casa con los pies destrozados sin haber logrado localizar nada... ¡¡Ay, si tuviese un sofá...!! ¿Sofá, ha dicho sofá?
A los pocos días, me llama para que vea su nuevo salón y... Oh my God!! Lo que tengo frente a mí es indescriptible. Cuántas veces he oído eso de que la realidad supera la ficción...
Sofás blancos inmaculados. Sabía que existían, pero no que fuesen reales. Los toco, con miedo por si mis ìmpuras manos perturban en algo aquella blancura impoluta...
-Bueno, ¿qué te parecen?
-No sé, Posh, yo es que soy más del Ikea...
Ahora está decorando su casa. ¿Estilo Feng-shui? ¡¡Uy no, por Dios!! Eso suena a pescado crudo... ¿Minimalista? Bueno, teniendo en cuenta el dinero que roban con las hipotecas, creo que para otra cosa no va a dar: decoración mínima, mínima.
Pero Posh siempre me sorprende, así que como tiene un dinerillo ahorrado se ha lanzado a la aventura. Veamos, ¿por dónde empezamos? ¿qué tal el salón? (coro de voces: el salooooon, el saloooon).
Allá va ella, dispuesta a recorrerse cuantas tiendas sean necesarias para encontrar todo aquello que eleve su salón a la categoría de mítico. Y llega a casa con los pies destrozados sin haber logrado localizar nada... ¡¡Ay, si tuviese un sofá...!! ¿Sofá, ha dicho sofá?
A los pocos días, me llama para que vea su nuevo salón y... Oh my God!! Lo que tengo frente a mí es indescriptible. Cuántas veces he oído eso de que la realidad supera la ficción...
Sofás blancos inmaculados. Sabía que existían, pero no que fuesen reales. Los toco, con miedo por si mis ìmpuras manos perturban en algo aquella blancura impoluta...
-Bueno, ¿qué te parecen?
-No sé, Posh, yo es que soy más del Ikea...
0 comentarios