EL SEÑOR DE LOS ANILLOS
Siguiendo la estela de Luna/Arwen con las aventuras y desventuras de su maridín, aquí os traigo otro…
No es mío, que yo de eso no uso (y viendo lo visto, no me quedan ganas...). Es el de Posh, y como de momento es el único que tenemos, pues le tomo prestado. El muchacho es un caso…
En su favor, decir que es el que cocina (los macarrones los cuece, eso lo aseguro) porque si fuese por ella… si fuese por ella no saldrían del Telepizza y las gambas al ajillo. Pero por todo lo demás…
Por ejemplo. Tiene la costumbre de llevar la alianza de boda en el pulgar, y la pobre Posh se pasa TODO EL HOLLY DAY diciéndole que se lo cambie, que lo va a perder… y él nada, eh, como el que oye llover. Hasta que ocurrió la tragedia.
El día de LA GRAN NEVADA (entre 20 y 30 cm de nieve…) aquí El Tigre (apodo cariñoso de sus amigos, no de su esposa…) se disponía a sacar su coche del garaje.
Y os preguntaréis ¿para qué, con la que estaba cayendo? Pues también es verdad, pero sus suegros se pusieron pesados con que tenían que irse a la capital del Reino y claro, un buen yerno hace lo que sea…
Así que, saca el muchacho el 4x4 (cualquier otro coche estaba no operativo ese día) y ¡¡ups!! de nieve hasta las rodillas. Fíjate que raro… Así que, para montar en el coche, El Tigre se sacude, con tan mala suerte (la estaba tentando, lógicamente) que el anillo sale disparado, rebotando en otro coche y colándose en la nieve…
¡¡¡ALERTA MÁXIMA, NIVEL ROJO!!! ¡¡PREPAREN EL OPERATIVO DE RESCATE!!!
Asi que allá que fue TODA LA FAMILY, a hervir cubos de agua para derretir la nieve y lograr localizar la alianza… Digno de película de los Hermanos Marx…
Menos mal que el anillo no salió corriente abajo con los litros y litros de agua hirviendo que usaron para deshacer la nieve, si no, ya hubiese sido el colmo…
Así que, después de esta, El Tigre ha decidido que, o bien se cuelga el anillo de una cadenita, o se le da a Posh, para que le guarde cerca de su corazón, pero lejos de sus manos…
No es mío, que yo de eso no uso (y viendo lo visto, no me quedan ganas...). Es el de Posh, y como de momento es el único que tenemos, pues le tomo prestado. El muchacho es un caso…
En su favor, decir que es el que cocina (los macarrones los cuece, eso lo aseguro) porque si fuese por ella… si fuese por ella no saldrían del Telepizza y las gambas al ajillo. Pero por todo lo demás…
Por ejemplo. Tiene la costumbre de llevar la alianza de boda en el pulgar, y la pobre Posh se pasa TODO EL HOLLY DAY diciéndole que se lo cambie, que lo va a perder… y él nada, eh, como el que oye llover. Hasta que ocurrió la tragedia.
El día de LA GRAN NEVADA (entre 20 y 30 cm de nieve…) aquí El Tigre (apodo cariñoso de sus amigos, no de su esposa…) se disponía a sacar su coche del garaje.
Y os preguntaréis ¿para qué, con la que estaba cayendo? Pues también es verdad, pero sus suegros se pusieron pesados con que tenían que irse a la capital del Reino y claro, un buen yerno hace lo que sea…
Así que, saca el muchacho el 4x4 (cualquier otro coche estaba no operativo ese día) y ¡¡ups!! de nieve hasta las rodillas. Fíjate que raro… Así que, para montar en el coche, El Tigre se sacude, con tan mala suerte (la estaba tentando, lógicamente) que el anillo sale disparado, rebotando en otro coche y colándose en la nieve…
¡¡¡ALERTA MÁXIMA, NIVEL ROJO!!! ¡¡PREPAREN EL OPERATIVO DE RESCATE!!!
Asi que allá que fue TODA LA FAMILY, a hervir cubos de agua para derretir la nieve y lograr localizar la alianza… Digno de película de los Hermanos Marx…
Menos mal que el anillo no salió corriente abajo con los litros y litros de agua hirviendo que usaron para deshacer la nieve, si no, ya hubiese sido el colmo…
Así que, después de esta, El Tigre ha decidido que, o bien se cuelga el anillo de una cadenita, o se le da a Posh, para que le guarde cerca de su corazón, pero lejos de sus manos…
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