ROMANTICISMO A FLOR DE PIEL
ROMANTICISMO A FLOR DE PIEL
Tranquilidad, eh, que ya os estoy viendo venir…
Antes de que empecéis a bombardearme con que si soy una ñoñi y demás, os voy a aclarar que esta vez no soy yo la romanticona (esta vez…). Aunque bueno, los protas del post de hoy creo que tampoco lo son mucho…
En fin, tras este breve paréntesis, os cuento.
Todos los días, en el bus que cojo para ir a currar, me encuentro con un par de personajes dignos de un estudio antropológico. Son dos chicos, y sus conversaciones nunca tienen desperdicio. No es que yo sea una cotilla (bueno, un poquito solo…), es que ellos hablan para todo el autobús. A las 7:45 a.m. reina el silencio en el transporte público, pero no porque nadie sea capaz de articular media palabra a esas horas, noooo... es por oír los comentarios de estos muchachos.
La conversación de hoy ha sido de traca. Pero de traca final.
- Mañana es el cumple de mi novia…
- ¿Ah, sí? ¿Y que le vas a regalar?
- No sé. Ayer pasamos por una tienda de esas de regalos y vio unas figuritas que le gustaron, así que me voy a ir hoy con ella y que elija la que quiera…
A ver, calamar, vayamos por partes. Que te acuerdes del cumpleaños de tu novia está muy bien. Más que bien. Pero… ¿figuritas? ¿en serio? Aunque te haya dicho que le gusten, no creo que le haga ilusión que se las regales y mucho menos que la lleves a elegirlas… Es que, no sé si lo sabes, pero las figuritas tienden a llenarse de polvo y claro, luego hay que limpiarlas… Y vale, sí, tu novia se puede acordar de ti cada vez que las limpie, pero también se puede acordar del resto de tu familia…
- Tío, para eso llévatela a ZARA y cómprale una camiseta…
Let’s see… Bien, es una opción. E incluso me atrevería a decir que bastante más acertada que la de las figuritas. A todas nos gustan los trapitos pero… ¿una camiseta de ZARA? Que conste que yo tengo Zaradicción, por triste que sea. Pero claro, vas tú tan contenta con la camisetita que te ha regalado tu novio y, de repente, tus amigas te dicen que la tienen igual, pero una en verde y la otra en amarillo y eso le quita todo el encanto…
- Tiene mil camisetas de ZARA… lo de las figuras me parece más original.
- Pero tío, ten un detalle, no sé… Joer, yo a mi novia le regalé un ramo de flores por su cumpleaños…
No está mal. Original no es que sea mucho, pero es aceptable. A todas nos gustan las flores (rosas blancas, por cierto…) pero… no sé, no lo acabo de ver. Son perecederas y no es algo de lo que luego puedas presumir con tus amigas:
- ¡¡Ay!! Pues mi novio me ha regalado un ramo de flores preciosísimo… más lindo…
- ¿Sí? A ver…
- No, es que se me han muerto…
Pues eso. Que flores bien, pero no.
- ¿Flores? ¡Buah! Una vez le regalé una. Una rosa que cogí del patio de mi casa… Y me miró mal cuando se la dí... ¡¡Joer, que le quité las espinas y todo!! Eso es un detalle…
Me retiro a mis aposentos. Voy a llorar…
Encendió La Hoguera: La Bruja Piruja
Ardieron: Los "románticos" del bus
Antes de que empecéis a bombardearme con que si soy una ñoñi y demás, os voy a aclarar que esta vez no soy yo la romanticona (esta vez…). Aunque bueno, los protas del post de hoy creo que tampoco lo son mucho…
En fin, tras este breve paréntesis, os cuento.
Todos los días, en el bus que cojo para ir a currar, me encuentro con un par de personajes dignos de un estudio antropológico. Son dos chicos, y sus conversaciones nunca tienen desperdicio. No es que yo sea una cotilla (bueno, un poquito solo…), es que ellos hablan para todo el autobús. A las 7:45 a.m. reina el silencio en el transporte público, pero no porque nadie sea capaz de articular media palabra a esas horas, noooo... es por oír los comentarios de estos muchachos.
La conversación de hoy ha sido de traca. Pero de traca final.
- Mañana es el cumple de mi novia…
- ¿Ah, sí? ¿Y que le vas a regalar?
- No sé. Ayer pasamos por una tienda de esas de regalos y vio unas figuritas que le gustaron, así que me voy a ir hoy con ella y que elija la que quiera…
A ver, calamar, vayamos por partes. Que te acuerdes del cumpleaños de tu novia está muy bien. Más que bien. Pero… ¿figuritas? ¿en serio? Aunque te haya dicho que le gusten, no creo que le haga ilusión que se las regales y mucho menos que la lleves a elegirlas… Es que, no sé si lo sabes, pero las figuritas tienden a llenarse de polvo y claro, luego hay que limpiarlas… Y vale, sí, tu novia se puede acordar de ti cada vez que las limpie, pero también se puede acordar del resto de tu familia…
- Tío, para eso llévatela a ZARA y cómprale una camiseta…
Let’s see… Bien, es una opción. E incluso me atrevería a decir que bastante más acertada que la de las figuritas. A todas nos gustan los trapitos pero… ¿una camiseta de ZARA? Que conste que yo tengo Zaradicción, por triste que sea. Pero claro, vas tú tan contenta con la camisetita que te ha regalado tu novio y, de repente, tus amigas te dicen que la tienen igual, pero una en verde y la otra en amarillo y eso le quita todo el encanto…
- Tiene mil camisetas de ZARA… lo de las figuras me parece más original.
- Pero tío, ten un detalle, no sé… Joer, yo a mi novia le regalé un ramo de flores por su cumpleaños…
No está mal. Original no es que sea mucho, pero es aceptable. A todas nos gustan las flores (rosas blancas, por cierto…) pero… no sé, no lo acabo de ver. Son perecederas y no es algo de lo que luego puedas presumir con tus amigas:
- ¡¡Ay!! Pues mi novio me ha regalado un ramo de flores preciosísimo… más lindo…
- ¿Sí? A ver…
- No, es que se me han muerto…
Pues eso. Que flores bien, pero no.
- ¿Flores? ¡Buah! Una vez le regalé una. Una rosa que cogí del patio de mi casa… Y me miró mal cuando se la dí... ¡¡Joer, que le quité las espinas y todo!! Eso es un detalle…
Me retiro a mis aposentos. Voy a llorar…
Encendió La Hoguera: La Bruja Piruja
Ardieron: Los "románticos" del bus
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