EL BODORRIO. Capítulo II: Fashion Victims.
The Bitch iba divina. De la muerte…
Una que daba auténtica pena era la madre de la susodicha. Creo que cualquier domingo que sale la mía a comprar el pan, va mejor vestida que esta señora en la boda de su hija…
La madre del novio era una de las más elegantes. Aquí, la verdad, peco de simpatía. La buena mujer y su señor esposo son grandes amigos de mis padres de toda la vida y claro, no puedo decir nada malo… pero bueno, que es cierto que iba muy bien.
Los Cuñadísimos... Él como El Tonto, de pingüino (que cosa más absurda, por Dior…) y ella… con un modelito de Massimo Dutti de la temporada pasada… ¡¡Que out!! Pero hija, que se casa The Bitch, que tanto te quiere…
La Otra (la tercera cuñada en discordia) iba sencilla, a la par que discreta y elegante. Bueno, discreta tampoco, que el estampado de mil flores, junto con los brillos del vestido era de todo menos discreto…
La Súpercuñada y La Demonia repetían. El de La Súpercuñada era el mismo que llevó su hermana a su boda. Hay que ser cutre… ¡¡y pensar que no nos íbamos a dar cuenta!!
El de La Demonia, y todo según La Pri, es el mismo que utiliza para todos los acontecimientos sociales que tiene cada año: un par de bodas, tres comuniones, bautizo y medio y fiestas patronales… Versión que me corroboró Toñi Fantastic…
Dos invitadas coincidieron en el vestido. Salvo en el color y en que el de una de ellas era de hace nueve años, cuando se presentó a Miss Ciudad Medieval... Así que la otra, que se cree que tiene la exclusividad de la moda, se quedó petrificada. Ella, que decía que nosotras solíamos ir de sport a las bodas... Por lo menos, nuestros vestidos no son outlet...
Y ¿El Lado Oscuro? Pues, estábamos estupendas, para que mentir… Nosotras sí que íbamos sencillas, discretas y elegantes… Desplegamos todo el glamour. Ni repetimos modelo, ni coincidimos con nadie... y los tres eran de esta temporada.
Encendieron La Hoguera: La Bruja Piruja, Posh y La Pri
Ardieron: Las Invitadas Fashion (o eso se creían ellas...)
Una que daba auténtica pena era la madre de la susodicha. Creo que cualquier domingo que sale la mía a comprar el pan, va mejor vestida que esta señora en la boda de su hija…
La madre del novio era una de las más elegantes. Aquí, la verdad, peco de simpatía. La buena mujer y su señor esposo son grandes amigos de mis padres de toda la vida y claro, no puedo decir nada malo… pero bueno, que es cierto que iba muy bien.
Los Cuñadísimos... Él como El Tonto, de pingüino (que cosa más absurda, por Dior…) y ella… con un modelito de Massimo Dutti de la temporada pasada… ¡¡Que out!! Pero hija, que se casa The Bitch, que tanto te quiere…
La Otra (la tercera cuñada en discordia) iba sencilla, a la par que discreta y elegante. Bueno, discreta tampoco, que el estampado de mil flores, junto con los brillos del vestido era de todo menos discreto…
La Súpercuñada y La Demonia repetían. El de La Súpercuñada era el mismo que llevó su hermana a su boda. Hay que ser cutre… ¡¡y pensar que no nos íbamos a dar cuenta!!
El de La Demonia, y todo según La Pri, es el mismo que utiliza para todos los acontecimientos sociales que tiene cada año: un par de bodas, tres comuniones, bautizo y medio y fiestas patronales… Versión que me corroboró Toñi Fantastic…
Dos invitadas coincidieron en el vestido. Salvo en el color y en que el de una de ellas era de hace nueve años, cuando se presentó a Miss Ciudad Medieval... Así que la otra, que se cree que tiene la exclusividad de la moda, se quedó petrificada. Ella, que decía que nosotras solíamos ir de sport a las bodas... Por lo menos, nuestros vestidos no son outlet...
Y ¿El Lado Oscuro? Pues, estábamos estupendas, para que mentir… Nosotras sí que íbamos sencillas, discretas y elegantes… Desplegamos todo el glamour. Ni repetimos modelo, ni coincidimos con nadie... y los tres eran de esta temporada.
Encendieron La Hoguera: La Bruja Piruja, Posh y La Pri
Ardieron: Las Invitadas Fashion (o eso se creían ellas...)
0 comentarios