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La Hoguera

EL BODORRIO: Capítulo I: De boda y con resaca.

Queridos amigos blogueros y lectores varios:

Por fin con todos vosotros, el esperado relato de la boda de The Bitch y El Tonto.

El Lado Oscuro (La Bruja Piruja, Posh y La Pri) os lo trae calentito… Eso sí, va a tener que ser por fascículos porque ha sido laaaargoooo y jugosito….

Ir a una boda a la que no te apetece ni aparecer es malo. Pero si encima vas con una resaca del 15, es mucho peor…

El día anterior decidí que, ya que no me quedaba más alternativa que ir al dichoso acontecimiento, por lo menos iría anestesiada para enterarme de lo mínimo…

Así que, el sábado salimos por La Ciudad Medieval, La Pelu, Toñi Fantastic y yo. Empezamos la noche como mejor pudimos: grifo de cerveza en la mesa, croquetas, bravas, partidito y un montón de muchachos buenorros para que las niñas pudiesen elegir (sí, el sitio en cuestión es algo así como el Paraíso en la tierra…)
Pero claro, el tema del domingo era tan candente (casi como la salsa de las bravas…) que no podíamos dejar de beber caña tras caña y, al salir de allí, yo ya iba un poquito perjudicada…

…Y así llegamos a nuestro bar favorito y Cuartel General. Y a partir de aquí, perdí la noción del tiempo y del lugar… Eso sí, yo no quería ir a casa ni loca y pedía más y más cerveza… Y al final, como dicen por ahí: “Siempre termino igual: borracho, perdido, buscando el último bar”

Al día siguiente tenía hora con La Pelu a 12h. No sé como conseguí levantarme 15 minutos antes… No sé como conseguí llegar hasta su casa, a 20 metros de la mía… Sólo sé que, nada más llegar, me tumbé en el sofá con una botella de litro y medio de agua y un café muy cargado… Y dormité durante una horita… Me dolía la cabeza… ¡¡MALDITA CERVEZA!! (últimamente esto lo repito mucho, ¿no?)

Después de peinarme y comer, conseguí despejarme con una duchita y pasé al momento despliegue de glamour: maravilloso vestido y espectacular maquillaje. Porque yo lo valgo.

A 16h salimos de El Pueblo hacia La Capital del Reino y Más Allá. Y nada, pues otra siestecita de hora y media que me vino divina. Eso sí, animada por un CD de un coro rociero que… ¡¡madre mía!!

Llegamos a la iglesia/ermita con el tiempo justo de saludar a familiares y amigos, quejarnos porque hacía un calor del demonio y fumarnos unos cuantos cigarritos… Y acordarnos de la niñata, que había decidido celebrar su enlace matrimonial en un sitio en el que no había ni una sola barra de bar en 500 metros a la redonda… Es mala, mala…

La ceremonia pues… como todas. Excepto que ésta estaba amenizada por El Yogurín y los aviones del aeropuerto cercano…
El curita, un jovenzuelo, mandó a los novios rezar durante su noche de bodas. Única y exclusivamente… ¡¡Ay que fastidiarse con las nuevas generaciones!!

Y después del empacho de AMOR que nos dio el frailecillo, emprendimos el viaje hacia el lugar donde daban el banquete…

Encendió La Hoguera: La Bruja Piruja
Ardieron: The Bitch y El Tonto

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