CUANDO 0,70 SE CONVIERTEN EN UN BILLETE DE 50
Pos nada, que voy a ir yo tan chula esta mañana a comprar el pan al súper de al lado de mi casa, cuando de repente me doy cuenta de que en la cartera solo tengo un billete de 50€... "Muy mal, Bruji, muy mal. Que el pan sólo cuesta 0,70 y las cajeras y tú os conocéis y ya verás la que se lía, ya"
Así que me pongo a buscar por casa cualquier monedita suelta a ver si hay un poco de suertecilla. Miro en todos los bolsos, en todas las chaquetas, en cualquier parte... ¡¡Me estoy volviendo loca!! ¡¡Por las barbas de Neptuno!! ¿ va a ser posible que no tenga nada suelto? Pues no, así que bueno, cogeré el billetito ese y me iré a por mis dos barritas de pan.
Llego y encima me toca esperar 10 minutos de cola porque el pan está sin hacer. "Hija, es que se nos ha estropeado un horno y estamos así: horneamos, vendemos, horneamos, vendemos..." Muy interesante...
Por fin me toca. 2 barras. Llego a la caja y otra inmensa cola. Mientras, me entretengo pensando en las tonterías que ponen en los estantes de la línea de cajas: pilas, maquinillas de afeitar, chicles... ¿qué tienen que ver unas cosas con otras? Eeeen fin.
Bueno pues es mi turno. Me pasa el código de barras del ticket del pan: "0,70 céntimos". Saco mi billete y la cara de la cajera pasa por toda la gama de colores conocida (y por la desconocida también). ¡¡Horror en el hipermercado, terror en el ultamarinos!! Mira el billete y lo vuelve a mirar. ¿No has visto ninguno antes, hija? "Oye niña...¿no tendrás nada suelto...?"
Esa pregunta es retórica ¿no? Creo que es evidente que si te doy un billete de 50 es que NO TENGO SUELTO...
Tu lo has querido... Estimada cajera, que sepas que hoy, te quemarás en la hoguera.
Así que me pongo a buscar por casa cualquier monedita suelta a ver si hay un poco de suertecilla. Miro en todos los bolsos, en todas las chaquetas, en cualquier parte... ¡¡Me estoy volviendo loca!! ¡¡Por las barbas de Neptuno!! ¿ va a ser posible que no tenga nada suelto? Pues no, así que bueno, cogeré el billetito ese y me iré a por mis dos barritas de pan.
Llego y encima me toca esperar 10 minutos de cola porque el pan está sin hacer. "Hija, es que se nos ha estropeado un horno y estamos así: horneamos, vendemos, horneamos, vendemos..." Muy interesante...
Por fin me toca. 2 barras. Llego a la caja y otra inmensa cola. Mientras, me entretengo pensando en las tonterías que ponen en los estantes de la línea de cajas: pilas, maquinillas de afeitar, chicles... ¿qué tienen que ver unas cosas con otras? Eeeen fin.
Bueno pues es mi turno. Me pasa el código de barras del ticket del pan: "0,70 céntimos". Saco mi billete y la cara de la cajera pasa por toda la gama de colores conocida (y por la desconocida también). ¡¡Horror en el hipermercado, terror en el ultamarinos!! Mira el billete y lo vuelve a mirar. ¿No has visto ninguno antes, hija? "Oye niña...¿no tendrás nada suelto...?"
Esa pregunta es retórica ¿no? Creo que es evidente que si te doy un billete de 50 es que NO TENGO SUELTO...
Tu lo has querido... Estimada cajera, que sepas que hoy, te quemarás en la hoguera.
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