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La Hoguera

¡¡QUÉ CRUZ!!

Si es que… no se puede ser tan Sessi… Al final, me lo voy a terminar creyendo y todo…
Que una es mona, eso sí, pero tampoco para tanto… Tengo los ojos verdes y un par de atractivos turísticos más, pero hasta ahí.

En casa de la familia política de Posh, cuando tienen reunión (madre, tres hijos, dos nueras, una pareja de tíos y una de primos…) hay cinco nombres femeninos que se repiten constantemente: el de la madre, el de la tía, el de la prima, el de Posh y el mío (y no necesariamente en ese orden) Y… ¿Qué por qué aparezco yo en esa lista, si no estoy en la de las reuniones familiares? Pues, porque yo soy como la San Miguel, y donde voy, triunfo… (¡¡ainsss!!, hoy estoy que me salgo de humilde…)

Ya he dicho muchas veces que mi Posh es como una hermana para mí. Y como ella no tiene, pues hace años que me adoptó como tal. Así que, el año pasado, cuando dijo que se casaba con El Tigre, me puse manos a la obra para organizar despedidas y demás acontecimientos sociales…

En El Pueblo hay una costumbre ancestral: los novios suelen celebrar la despedida conjuntamente. No sé, se ha hecho desde siempre… Se reúnen en un local con amigos y familiares (y algún otro personaje que se cuelan…) y ¡¡TODO EL DÍA DE FIESTA!! (o más...)
Posh y El Tigre no iban a ser menos… pero también tuvieron su despedida por separado…ejem…
Bueno, lo que quería decir es que, al igual que yo me puse a organizar la parte femenina de la historia, uno de los hermanos del novio se puso a organizar la otra parte. Y como había muchos momentos en los que teníamos que estar juntos (limpiar el local, adornarlo, preparar la música, etc…) pues oye, que el roce hace el cariño y… pues sí, la Bru tuvo un pequeño affaire con él… (típico de película de comedia americana, lo sé…)

El caso es que bueno, el asunto duró lo que duró y punto. Se rompió, haciendo un poquito de pupa pero una se recupera pronto…

Y luego, apareció el otro… Ese que tiene esa novia horrenda (también conocida como La Cuñada Infernal) que tanto quiere mi Posh
Me empezó a tirar los trastos en la época en la que su hermano y yo todavía tonteábamos... Pero, cuando ya dejamos de hacerlo, se tiró a la piscina de cabeza. Y estas Navidades se me declaró. Así, sin anestesia. Me dijo que yo me había equivocado de hermano y que quizá el también se había equivocado… ¡¡Ainsss!! Yo no sabía donde meterme… Que su novia es de armas tomar y como se enterase de esa confesión me arrancaba los pelos a mí…

Y claro, viendo esto, el primer hermano volvió a aparecer en escena…

Y ahora... estoy cansada de decírselo por activa y por pasiva, pero ni caso: Que no quiero saber nada de ellos… que son muy majos, que son los cuñados de mi Posh, que los aprecio mucho, pero… ¡¡QUE ME TIENEN HARTA!!

Y ellos siguen insistiendo…

Creo que les voy a dar una foto dedicada, a ver si me dejan en paz un rato…

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