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La Hoguera

POR QUÉ YO NUNCA SABRÉ QUE HICIERON EL ÚLTIMO VERANO

Navidad. Hace muchos, muchos miles de años. La Pri y Bruja están en El Pueblo, esperando que pasen las horas antes de la cena de Nochebuena…

- Bru, ¿ponemos Telemadrid que echan (otra gran palabra…) Los Cazafantasmas?
- Eso… ¿de que va?
- No sé, de fantasmas ¿no?
- Ufff… a mí es que eso…


La Pri pone la tele. Empieza la película. De repente, el gran susto: aparece algo verde y gelatinoso así, de la nada. Bruja coge un cojín y se tapa la cara. Y así, toda la película…

Sí, lo reconozco, es lamentable y por eso vengo a quemarme a mí misma en la hoguera. Los Cazafantasmas no era una peli de miedo, todo lo contrario, pero salían tantos bichos horrendos que no soporté verla. Así que… ¿cómo voy a ver películas de terror?

Un gran escritor, al que admiro mucho y del cual me he leído todos sus artículos una y mil veces, dijo una vez: “Las películas de terror son para eso, para pasarlo mal”. Gran reflexión no exenta de sabiduría... Pero yo, paso.

No veo una película de terror ni aunque me paguen por ello. De hecho, Tormentitos (a la que este tipo de películas le encantan) se las ve todas y cuando vuelve del cine solemos tener la siguiente conversación:

- ¿Qué tal ha estado la película?
- ¡¡Guay!!. Al final resulta que el muerto no estaba muerto y...
- ¡¡Tía…!!
- ¿Qué? Si no la vas a ver nunca, que más te da que te cuente el final…


Y es verdad. Creo que si he visto alguna ha sido por obligación. Mi lista de películas de terror se reduce (y no quiero ampliarla) a: “La Guarida”, “13 fantasmas”, “La bruja de Blair 2” y “El resplandor”

La Guarida: Fue en un autocar. Volvía a casa después de una dura semana de trabajo en La Capital de la República Independiente del Reino Independiente. Aquella convulsa época en la que me alimentaba de cualquier cosa que se pudiese hacer en una freidora… El señor conductor no se ríe, no se ríe… ¡¡Madre mía, como para reírse!! Yo no quería pero… era eso o la nada… Y una nada de 3 horas de viaje se hacía muy larga… Eleanor, Eleanor… Creo que todavía oigo esas voces…

13 Fantasmas y La Bruja de Blair 2: Antes de antes, que diría mi abu (bueno, tampoco tanto...), las vacaciones de Navidad en El Pueblo consistían en: partidas de Chinchón, cerveza y películas hasta altas horas de la madrugada. Todo esto en el bar. Y claro, la dueña del bar era la que elegía la película… Y ¡¡aggg!! cuando un cristal parte a un tío en dos (13 Fantasmas). Así, ala, por las buenas… Y La Bruja de Blair 2…. Mucho miedo… mucho… Cualquiera volvía sola a casa con tanto árbol por el camino…

El resplandor: Esta me la tragué también en otro viajecito. Volvíamos de un puente en Granadítown. Nos habían puesto Titanic pero el viaje era largo y las paradas técnicas no eran muy frecuentes así que, tanta agua acabó por desbordar a algunos… El conductor cortó por lo sano (sin hacha…) quitó Titanic y puso a Jack Nicholson. Madrecita… Pero lo que más miedo me dio de toda la película fue oir a Shelley Duval horrorizada, doblada por Verónica Forqué (que no sé si sería ella, pero se le parecía mucho, mucho…)

Lo que todavía no logro comprender es por qué me enganché tanto a la serie de Buffy, Cazavampiros, si como dice mi ma: “Pero hija, si a ti esas cosas de bichos no te gustan nada nadita”…

Encendió La Hoguera: La Bruja Piruja
Ardieron: Las pelis de miedo

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